Mantenerse activo es una de las formas más efectivas de reducir el riesgo de caídas en la vejez, porque el ejercicio mejora fuerza, equilibrio y confianza al moverse. Diversos estudios recomiendan incorporar ejercicios de fuerza y equilibrio al menos 2–3 veces por semana en personas mayores, adaptados a sus capacidades y supervisados cuando sea necesario.[web:21][web:40][web:34] No se necesita equipamiento complejo: con una silla estable y algo de espacio se puede construir una rutina segura en casa.[web:39][web:47]
Objetivo de la rutina
- Mejorar equilibrio y estabilidad al caminar.[web:37]
- Fortalecer piernas y tronco para levantarse con mayor facilidad.[web:34]
- Mantener movilidad de articulaciones sin exigir demasiado al cuerpo.[web:40]
Recomendaciones generales
- Realizar la rutina 3 veces por semana, en días alternos, dejando al menos un día de descanso entre sesiones.[web:34][web:47]
- Usar calzado cerrado, antideslizante y una silla o mueble firme para apoyarse.[web:21][web:43]
- Realizar los movimientos de forma lenta y controlada, sin rebotes ni cambios bruscos de posición.[web:47]
- Si aparece dolor intenso, mareos o falta de aire, detenerse y consultar al equipo de salud.[web:47]